HIPERTENSIÓN PULMONAR POR ENFERMEDAD TROMBOEMBÓLICA CRÓNICA (HPTEC)

Un tromboembolismo pulmonar es el bloqueo de un vaso pulmonar por un coágulo de sangre, y por definición, el coágulo se formó en otro sitio y viajó hasta los pulmones. Los coágulos que comprometen a las arterias pulmonares pueden producir hipertensión pulmonar, y probablemente son los causantes de casi el 10 por ciento de todos los casos de HP. Este tipo de HP se llama Hipertensión Pulmonar Tromboembólica Crónica (HPTEC).

Aunque nunca se evaluó en estudios clínicos, la necesidad de anticoagulación de por vida de los pacientes con HPTEC es indiscutible. El índice internacional normalizado deseable es 2,0–3,0. Los antagonistas de la vitamina K son los más empleados. Si esos coágulos son lo suficientemente grandes y se alojan en los vasos mayores, a menudo se eliminan mediante un procedimiento conocido como tromboendarterectomía, o endarterectomía pulmonar. Aunque la gran mayoría de los pacientes con HP son mujeres, el número de hombres que desarrollan HPTEC es un poco más alto que en las mujeres. Los síntomas son parecidos a los de la HP: primero falta de aire cuando uno está en movimiento, luego tobillos hinchados, dolor en el pecho, mareos, etc.

En aproximadamente 30 por ciento de los pacientes, los médicos pueden escuchar sonidos como soplidos sibilantes en los pulmones llamados “soplos del flujo pulmonar.” Estos sonidos pueden producirlos otras enfermedades, pero no se escuchan en el caso de los pacientes con HAPI o HAPH. Una minoría de pacientes con Hipertensión Pulmonar Tromboembólica Crónica (HPTEC) han heredado factores en su sangre que los hace más propensos a formar trombos o coágulos. Por ejemplo, cantidades elevadas del factor de coagulación VIII y un nivel alto de anticuerpos anticardiolipinas (incluyendo aquellos pacientes con un anticoagulante del lupus) son más comunes en los pacientes con HPTEC que en la población en general o en personas con HP por otras causas.

Estudios recientes sugieren que un tromboembolismo venoso previo o recurrente, catéteres permanentes (y sus posibles infecciones), trastornos inflamatorios crónicos (como la enfermedad inflamatoria del intestino), tratamiento de reemplazo de la hormona tiroidea, esplenectomía, y una historia de malignidad pudieran ser factores de riesgo para el desarrollo de HPTEC.

El patrón de oro para saber sobre los coágulos en sus pulmones y si son operables o no es una angiografía pulmonar y/o una angiotomografía ultra rápida del tórax. En el futuro cercano, las nuevas técnicas de resonancia magnética pueden contribuir o reemplazar a la angiografía y a la tomografía para muchos pacientes. Mientras que la HAPI involucra a las arterias más pequeñas del pulmón, la HPTEC afecta más que todo a las grandes arterias pulmonares lo cual facilita su tratamiento con cirugía. La tromboendarterectomía pulmonar (TEP) es el tratamiento de elección para esta condición, e implica cirugía para eliminar los coágulos que están bloqueando los vasos sanguíneos de los pulmones. La mayoría de los pacientes terminan disfrutando una calidad de vida excelente y pueden retomar plenamente su funcionamiento con una respuesta hemodinámica en reposo post operatoria normal. Sólo los centros de tratamiento especializados deberían ofrecer este tipo de cirugía. La evaluación de los pacientes para determinar si son elegibles o no para cirugía es muy específica al centro.

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