RECOMENDACIONES PARA LA ALIMENTACIÓN DE TODA PERSONA CON HP EN ÉPOCAS DE AISLAMIENTO OBLIGATORIO

La hipertensión pulmonar se caracteriza por una presión alta en las arterias pulmonares. Esto es debido a que los vasos sanguíneos de los pulmones están estrechados y dificultan el paso de la sangre. La hipertensión pulmonar es una enfermedad crónica que no tiene cura, pero el tratamiento médico y un estilo de vida y alimentación adecuados pueden reducir los síntomas y mejorar la calidad de vida de quien la padece. A su vez la cuarentena, nuevamente extendida por el Gobierno, para frenar la curva del COVID-19, no sólo representó un impacto en la vida de cada uno de nosotros sino también en nuestras costumbres y hábitos. Pasamos de movernos a quedarnos más quietos, de comer cuando podíamos a tener disponible la heladera las 24 horas del día.
El consumo de azúcares y grasas, ya sea a base de golosinas, panificados, frituras e incluso de alcohol, así como las recetas caseras que se empezaron a preparar en el hogar debido al aumento del tiempo libre en cuarentena, contribuyen al aumento de peso. El famoso “picoteo” se hizo costumbre habitual. Y la frontera entre comer de todo o nutrirse bien se hizo difusa y complicó la necesidad de alimentarse de manera saludable.
CONTROLAR LA SAL DE LA DIETA: UN ASPECTO FUNDAMENTAL
Para regular la hipertensión es imprescindible controlar el consumo de sal diario, no sólo vigilando la cantidad que se usa al cocinar sino también los alimentos que pueden contener sal de forma oculta. Estos son sobre todo los alimentos de origen industrial como platos precocinados, embutidos, salazones, ahumados, conservas, salsas comerciales, pastillas de caldo o snacks como las aceitunas, chips, quicos y ganchitos.
A la hora de cocinar, como a muchos les cuesta comer sin sal, es importante proponer otro tipo de condimentos para dar sabor como, por ejemplo: el ajo, el limón, las especias –pimienta, curry, comino, cúrcuma–, hierbas aromáticas –perejil, orégano, albahaca, hierbas de Provenza– o hacerse aceites aromatizados caseros: añadir estos condimentos a una botella de aceite de oliva virgen para que, según el aceite que usemos, tenga un sabor u otro.
MANTENER O ALCANZAR UN PESO ADECUADO
Es habitual que el paciente con hipertensión pulmonar presente un peso inadecuado, sea por exceso o por defecto. Por ello, otro de los aspectos importantes a tratar es alcanzar un peso apropiado. Si existe sobrepeso, se ayudará a reducirlo mediante una alimentación saludable, donde se priorizan las verduras, productos integrales, alimentos magros y grasas saludables.
Si, en cambio, el peso corporal es insuficiente, se mantiene el concepto de alimentación saludable y se aumenta el aporte de energía que el paciente consume al día.
Debido a que la pérdida de kilos es, entre otras posibles razones, por falta de apetito y/o saciedad precoz, hay que priorizar los alimentos que tienen una alta densidad energética, o sea, que aportan mucha energía en poca cantidad. Entre ellos encontramos ejemplos como los frutos secos, el aceite de oliva, el aguacate, los cereales y sus derivados como el arroz, la quinoa, el pan o la pasta, los tubérculos como la patata o el boniato y la fruta desecada. Estos se pueden comer como ingrediente principal de un plato o como complemento de una receta o de otro alimento.
Pensemos, por ejemplo, en los frutos secos: pueden ser una buena opción entre horas y también combinan muy bien con un yogur y miel o se pueden añadir molidos a un puré de verduras o a un guiso. Solos aportan bastante energía; combinados con otros alimentos pueden ser un gran extra calórico sin necesidad de aumentar excesivamente el volumen del plato.
TODO EMPIEZA POR CASA
Lo importante es que seamos conscientes de lo que comemos. Es clave empezar por la selección de alimentos a la hora de hacer las compras y planificar las comidas diarias. No existen las prohibiciones, solo hay que cuantificar las porciones y el tipo de alimentos que se consumen. Después está la participación de los nutricionistas, para guiar a los pacientes en este proceso. Incluso en un contexto en el que el asesoramiento online o virtual está tomando cada vez más preponderancia.
En tiempos de #quedatenecasa, hay una oportunidad para mejorar nuestros hábitos: realizar las cuatro comidas, iniciar la jornada con el desayuno, minimizar el consumo de dulces y golosinas, aumentar el consumo de frutas y verduras, controlar la ingesta diaria de hidratos de carbono presentes en cereales, panificados y legumbres y cuidar la hidratación.
Las colaciones pueden ser alternativas para esos momentos de mayor ansiedad. Es conveniente utilizar este momento para buscar nuevas preparaciones e incluir diferentes frutas y verduras, y darle variedad a la dieta, entre otros planes de acción.
El control del peso, la detección temprana de factores de riesgo, la consulta oportuna y el tratamiento son fundamentales para la salud de la población.
Fuente: Lics Romano y Tarico

Recuerde que el material contenido en este blog está destinado solo a proveer información acerca de la Hipertensión Pulmonar con fines educacionales. No sustituye la consulta ni la opinión del médico
POR FAVOR ANTE CUALQUIER DUDA CONSULTE CON SU ESPECIALISTA DE REFERENCIA

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